Tacos de lechuga con aderezo de mostaza y miel

Ingredientes

  • 1 cup de chícharos chinos
  • 1 manojo de espárragos
  • 1 manojo chico de cebollín
  • 2 lechugas orejonas baby deshojadas
  • 250 gram de jamón de pavo en rebanadas
  • 0.25 de cebolla morada fileteada

Preparación

  1. Blanquea por separado los chícharos, los espárragos y el cebollín. Pásalos a un baño de agua con hielo para detener la cocción.
  2. Coloca dentro de una hoja de lechuga una rebanada de jamón, un espárrago, un chícharo chino y un poco de cebolla. Amarra con un cebollín y reserva. Repite con el resto de los ingredientes hasta terminar.
  3. Para el aderezo, mezcla la mostaza con la miel y el jugo del limón, después agrega el aceite de oliva; salpimienta. Baña los taquitos con el aderezo y sirve.

Te recomendamos probar los tacos de lechuga con aderezo de mostaza y miel. Ideales si estás a dieta o buscas recetas de comida vegetariana. ¿Te atreves a probarlos?

¿Se te antojó este platillo? Sigue navegando en el sitio de Cocina Fácil para que puedas disfrutar de éstas y otras delicias.

No olvides dejarnos tus comentarios y calificar las recetas que más se te antojen.

¡Buen provecho!

Editora Digital Lic. en Lengua y Literaturas Hispánicas por la UNAM.
Te puede interesar

Sigue leyendo más contenido destacado y relacionado a esta receta. Podrás encontrar guarniciones, postres o variantes de esta receta que seguramente te gustarán.

La lluvia no solo cambia el paisaje, también altera nuestro cuerpo. Esta es la razón y el menú ideal para sobrevivir a un día gris.
El botiquín oculto que tus articulaciones necesitan está en tu alacena.
Desde el primerísimo lugar con los Tacos Gobernador, hasta los Camarones al mojo de ajo y el Aguachile.
Te compartimos la receta definitiva de esta infusión poderosa, natural y sin azúcar añadida para eliminar toxinas y deshinchar el cuerpo.
Aquellas colaciones que combinan fibra, proteína y grasas saludables no solo calman el apetito, sino que estabilizan tus niveles de azúcar en sangre y protegen tu salud cardiovascular.
El secreto está en saber elegir las que son ricas en fibras específicas que tus bacterias buenas aman.