Pasta de calabacitas

  • Tiempo:
    0:20
  • Porciones:
    2
  • Dificultad:
    Baja
Pasta de calabacitas
Una forma más ligera de hacer pasta.

Ingredientes

  • 6 calabacitas
  • 2 dientes de ajo picado
  • 1 chile de árbol rojo picado
  • 250 gramos de setas
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 1⁄2 taza de queso parmesano rallado

Preparación

  1. Corta las calabazas en tiras muy finas.
  2. Calienta el aceite de oliva. Fríe el ajo, el chile y las setas. Cocínalas por cinco minutos y añade las calabazas. Salpimienta a tu gusto.
  3. Espolvorea queso parmesano antes de servir.

Si buscas una cena ligera, rápida y llena de sabor, esta receta de calabacitas salteadas con setas y parmesano es perfecta para ti.

Apta para vegetarianos, combina ingredientes frescos y naturales que aportan fibra, antioxidantes y proteínas vegetales, ayudando a mantener una digestión ligera y a sentirte satisfecho sin excederte en calorías.

Las calabacitas son una excelente fuente de vitamina C y potasio, mientras que las setas aportan minerales y un toque umami que realza el sabor del plato sin necesidad de usar demasiada sal. El toque de ajo, chile y queso parmesano añade profundidad y equilibrio, creando un platillo sencillo pero con carácter.

Ideal para una cena entre semana o como guarnición elegante, esta receta demuestra que comer saludable no tiene por qué ser aburrido: en solo 20 minutos tendrás un plato delicioso, nutritivo y con un aroma irresistible.

Editora Digital Lic. en Lengua y Literaturas Hispánicas por la UNAM.
El botiquín oculto que tus articulaciones necesitan está en tu alacena.
Desde el primerísimo lugar con los Tacos Gobernador, hasta los Camarones al mojo de ajo y el Aguachile.
Te compartimos la receta definitiva de esta infusión poderosa, natural y sin azúcar añadida para eliminar toxinas y deshinchar el cuerpo.
Aquellas colaciones que combinan fibra, proteína y grasas saludables no solo calman el apetito, sino que estabilizan tus niveles de azúcar en sangre y protegen tu salud cardiovascular.
El secreto está en saber elegir las que son ricas en fibras específicas que tus bacterias buenas aman.
El azúcar añadido es un enemigo silencioso. Cuando lo consumes en exceso, tu cuerpo entra en una montaña rusa de picos de insulina e inflamación crónica.