Una investigación publicada en Nature Communications analizó cómo el café, con cafeína y descafeinado, se relaciona con la microbiota intestinal y algunas medidas de ánimo y cognición. Esto fue lo que observaron los científicos y lo que todavía no se puede concluir.
Tomar café no significa consumir únicamente cafeína: esta bebida contiene otras sustancias que también podrían relacionarse con lo que ocurre en el intestino. Una investigación publicada en abril de 2026 exploró cómo el café se asocia con cambios en la microbiota intestinal y con algunas medidas de ánimo y cognición.
Sus resultados tampoco demuestran que el café mejore la salud mental, la memoria o la digestión. Esto fue lo que analizaron los investigadores y hasta dónde llegan sus hallazgos.
¿Cómo investigaron el efecto del café?
El estudio, publicado en la revista científica Nature Communications, incluyó a 62 personas adultas: 31 consumidoras habituales de café y 31 que no lo tomaban. El grupo que bebía café acostumbraba consumir de tres a cinco tazas al día.
Las personas consumidoras dejaron el café durante dos semanas. Después, algunas reanudaron su consumo con café descafeinado y otras con café con cafeína. Durante el proceso, los investigadores analizaron muestras y aplicaron pruebas y cuestionarios relacionados con el intestino, el estado de ánimo y la cognición.
¿Qué encontraron en el intestino?
Al comparar a quienes tomaban café habitualmente con quienes no lo hacían, los investigadores observaron diferencias en la composición de la microbiota intestinal y en algunos de sus metabolitos, es decir, sustancias producidas durante procesos del organismo.
También encontraron que algunos cambios en los metabolitos variaron cuando las personas dejaron de tomar café y que volver a consumirlo produjo cambios en la microbiota, incluso con café descafeinado. Esto apunta a que la relación observada no se explicaría únicamente por la cafeína. No significa que las bacterias encontradas sean automáticamente “buenas” ni que el café funcione como tratamiento intestinal.
¿Y qué pasó con el cerebro y el ánimo?
El estudio incluyó pruebas de memoria y cuestionarios sobre aspectos como el estrés, el estado de ánimo y la conducta. En la comparación inicial, las personas que tomaban café habitualmente presentaron mayor impulsividad y reactividad emocional; quienes no bebían café obtuvieron mejores resultados en una medida de memoria.
El comunicado de la University College Cork también reportó diferencias en pruebas realizadas después de reintroducir café con cafeína o descafeinado. Sin embargo, estos resultados no demuestran que el descafeinado mejore la memoria ni que la cafeína reduzca la ansiedad en la población general. Se trata de observaciones dentro de un estudio pequeño y de corto plazo.
Café y cafeína: ¿son lo mismo para el organismo?
No exactamente. El café contiene cafeína, pero también otros componentes. Como los investigadores observaron cambios en la microbiota después de reintroducir tanto café con cafeína como descafeinado, plantean que podría haber más sustancias involucradas.
Aun así, el estudio no permite identificar por sí solo qué componente provocó cada cambio ni afirmar que el café descafeinado tenga efectos determinados sobre la salud. Muestra una relación que merece estudiarse con más personas y durante más tiempo.
¿Qué no demuestra esta investigación?
Los resultados no prueban que tomar café mejore la memoria, el ánimo o la salud intestinal, ni que prevenga enfermedades. La investigación incluyó a 62 personas y observó cambios durante un periodo limitado; sus hallazgos no se pueden generalizar automáticamente a todas las personas ni convertir en recomendaciones de consumo.
Además, el estudio recibió apoyo del Institute for Scientific Information on Coffee, una organización vinculada a la industria cafetera. Es un dato de contexto que conviene considerar al leer los resultados, junto con las limitaciones que los propios autores señalan.
El café, entonces, parece relacionarse con el intestino y el cerebro de formas que no dependen solo de la cafeína, pero todavía no hay base para llamarlo un remedio para la memoria, el ánimo o la digestión. Si también quieres saber qué revisar al comprarlo, consulta nuestra nota sobre los cafés solubles analizados por Profeco