10 Tips para que tus hijos coman bien desde pequeños

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Es en la infancia cuando se forman los gustos y las relaciones con los alimentos que perdurarán para toda la vida. Si un niño no “aprende” desde de pequeño a comer verduras, será muy difícil que empiece a comerlas a los seis o doce años. Por otro lado, si constantemente se le premia con golosinas, en el futuro será difícil modificar su conducta. Estos son algunos puntos básicos para que la alimentación de tus hijos sea sana y muy placentera.

1. Predicar con el ejemplo

Si un niño crece en una familia en donde se come de forma equilibrada, asumirá ese comportamiento de una forma natural. Anima a tus hijos a adoptar hábitos saludables dándoles un buen ejemplo. Proporciónales una gran variedad de alimentos sanos para ayudar a establecer patrones alimenticios que les durarán toda la vida.

2. Cambios en el apetito

La cantidad de comida que los niños requieren para cubrir sus necesidades de energía y nutricionales varía de acuerdo con su sexo, estatura, peso y actividad física. Normalmente el apetito del niño es una guía confiable de la cantidad de alimentos que debe ingerir para su crecimiento y desarrollo.

El apetito disminuye en los chicos al cumplir el primer año de edad (debido a la desaceleración en el ritmo de crecimiento) y después varía dependiendo de si el niño se encuentra en un periodo de crecimiento lento o rápido. Es normal que los pequeños tengan poco interés en la comida un día y mucha hambre al siguiente. Estas fluctuaciones son autolimitadas y no representan problema, siempre y cuando el niño esté sano, activo y crezca de forma adecuada.

Los niños entre 1 y 6 años de edad están más interesados en jugar y socializar, que en alimentarse. Esto, aunado al escaso apetito propio de su edad, en ocasiones origina problemas. Para evitarlos, permite que el pequeño se prepare para comer dejando un tiempo de transición para calmarse y descansar. Esto hará que se siente a la mesa con buena disposición. En caso de que no tenga hambre, es importante que respetes su inapetencia, aunque sí es recomendable que se siente a la mesa y comparta ese momento con los otros miembros de la familia.

Los adolescentes se caracterizan por un apetito voraz que va de acuerdo con sus necesidades de energía para cubrir este segundo brote de crecimiento. En las niñas, su crecimiento se acelera entre los 10 y los 15 años y los niños entre los 12 y los 19 años.

3. Comer es divertido

Comer debe ser uno de los placeres de la vida. Un niño debe aprender a vivir la hora de la comida como un momento agradable para compartir con su familia. Así que no lleves a la mesa regaños, discusiones de trabajo o la televisión. Las comidas relajadas, en un lugar y ambiente adecuados, ayudan al desarrollo de las relaciones sociales así como de la buena digestión.

4. La imaginación en el plato

La alimentación puede ser un juego variado, colorido y llamativo que invite a experimentar nuevos sabores y texturas. A los niños se les deben presentar alimentos que puedan tocar, ver y saborear. Ellos prefieren los colores brillantes y las texturas crujientes o sin grumos.

Si tu hijo no acepta las frutas y verduras, prueba hacerlas más atractivas; sigue estos tips:

  • Sírvelas crudas o cuécelas ligeramente y con poca agua para que no pierdan su textura crujiente y su color brillante.
  • Dales diversas formas con moldes de metal para galletas como corazones, tréboles, flores, etc.
  • Una rodaja de jitomate se convierte en un payaso si le pones cabello de lechuga, dos rodajas de zanahoria que serían los ojos, una aceituna como la nariz y una rayita de mayonesa simulando la boca.
  • Si a medio plátano lo cubres con nuez molida, cacahuates picados, germen de trigo o amaranto, le insertas un palito de madera y lo metes al congelador, se convierte en un delicioso postre.

5. No sólo de leche vive el niño

Como sabes, la leche es fuente importante de energía y calcio y es recomendable que los menores de 5 años beban alrededor de 1/2 litro al día. Sin embargo, hay que diversificar sus alimentos para asegurar su crecimiento y desarrollo. Al año de edad, los bebés ya están en condiciones de comer casi todos los platillos que se preparan para el resto de la familia, aunque tienen menos apetito, por lo que debes ofrecerles entre 5 y 6 comidas pequeñas al día. El pan, los cereales, las pastas, la fruta y las verduras no deben faltar en su comida diaria.

6. Introducción de nuevos alimentos

Cuando introduzcas alimentos nuevos, trata de ofrecer uno a la vez y en cantidades pequeñas al principio. Prueba darles los alimentos nuevos al inicio de la comida, cuando tienen hambre. Si el niño presta resistencia, tómalo con calma y vuelve a intentarlo unos días después. Prepara el alimento de una manera diferente o mézclalo con su comida favorita.

En el caso de los niños entre 1 y 6 años considera lo siguiente:

Observa a qué hora del día está dispuesto a probar otros alimentos. No esperes a que tenga demasiada hambre para ofrecerle sus alimentos, ya que por lo general, un niño hambriento se pone de mal humor y se vuelve intolerante. Sirve una porción pequeña del alimento nuevo junto con otros que ya conoce.

No te muestres titubeante al ofrecerle una comida nueva.

No lo obligues a probar el alimento.

Sírvele raciones pequeñas para que pida más si lo desea.

Prepara alimentos que él pueda tomar con las manos y sírvelas a temperatura ambiente.

Prepara las sopas lo suficientemente líquidas para que se puedan beber en un tazón; o por el contrario, más espesas para comerlas con cuchara.

Dales una presentación sencilla a los platillos. Sirve las salsas y los caldos por separado y cocina con pocos condimentos. Por lo general, a los niños les gustan los sabores delicados.

Procura ser tolerante: a veces, los chicos se niegan a comer un alimento que entró en contacto con otro, o no quieren comer un sándwich en mitades, pero si lo cortas en cuartos es probable que sí se lo coman.

Utiliza platos y cubiertos de materiales y tamaños adecuados para los niños, que sean seguros y fáciles de usar.

Sienta al pequeño en una silla alta con estribo para que apoye sus pies, esté cómodo, la altura de la mesa y atento a la comida.

7. Bocadillos y botanas saludables

En lugar de tener la alacena llena de frituras, caramelos, chocolates y galletas ten a la mano refrigerios saludables que los niños hambrientos puedan comer durante el día. ¿Ejemplos?

  • Palomitas de maíz.
  • Yogur de sabores.
  • Frutas y verduras frescas como jícama, pepino y zanahoria rayados, manzana, piña, etc.
  • Cereales para el desayuno.
  • Alegrías (dulce de amaranto endulzado con miel).
  • Licuados de fruta natural.
  • Agua de frutas.
  • Leche.
  • Galletas o pan tostado con crema de cacahuate, queso untable, atún o sardinas.
  • Pasta o ensalada de papa.

8. Cuidado con el exceso de azúcar

Evita saturar a los niños con calorías aportadas por azúcares simples como refrescos, caramelos, jugos industriales, azúcar refinada, chocolates, chicles, cereales para desayunar muy azucarados, y pastelitos comerciales. Leer las etiquetas de los alimentos es importante para elegir mejor los productos preparados que adquirimos.

9. Los niños necesitan grasas

Los menores de 5 años deben consumir grasas ya que les aportan las calorías extra para su crecimiento y desarrollo. Las mejores opciones son las mono y poliinsaturadas como las que se encuentran en aceites vegetales, aceitunas, aguacate y nueces. Sin embargo, no se debe abusar de su consumo, sobre todo de las grasas de origen animal, por ejemplo: el tocino, chorizo, embutidos, mantequilla, manteca; y de las hidrogenadas (que actúan como saturadas dentro del organismo) como las contenidas en ciertos productos industriales como pan dulce, margarina, frituras y comida rápida.

10. Menos proteínas

Es común acostumbrar a los niños a consumir grandes cantidades de carne y pollo sin tomar en cuenta que la variedad aquí también importa y que mayoría de los alimentos contienen proteínas. Éstas se encuentran en los cereales, las leguminosas (frijoles, habas, lentejas, garbanzos), la leche, el queso, el yogur, el huevo, y sólo deben representar el 15% de las calorías consumidas en el día.

Además lee:

¿Cómo enseñar a comer verduras a tus chicos?

Consejos básicos para nutrir a tus hijos

Medidas para combatir la obesidad en niños

Editora Digital Lic. en Lengua y Literaturas Hispánicas por la UNAM, con experiencia en tradiciones orales, gastronomía y cultura mexicana.
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