Bocadillos de durazno con prosciutto

  • Tiempo:
    0:10
  • Porciones:
    4 porciones
duraznos con prosciutto

Ingredientes

  • 2 duraznos partidos en cuartos
  • 4 rebanadas de prosciutto o jamón serrano
  • Hojitas de albahaca para decorar
  • Pimienta recién molida
  • Aceite de oliva al gusto

Preparación

  1. Envuelve los trozos de durazno con las rebanadas de jamón.Sirve y acompaña con unas gotas de aceite de oliva y la pimienta recién molida. Decora con hojas de albahaca.

Los bocadillos en las reuniones son un básico, y hoy te traemos unos que son simplemente irresistibles. Prueba estos bocadillos de durazno con prosciutto, ¡su sabor le encantará a todos los paladares! Te interesa: Bocadillos de pescado huachinango

¿Los duraznos de lata son malos?

No todo lo enlatado es malo. Un estudio en Estados Unidos reveló que los duraznos de lata contienen más vitamina C que los naturales. Aunque definitivamente preferimos –y te recomendamos– consumir siempre lo no procesado, es un dato a favor de este producto para que lo uses en tus postres.

Para que no te quedes con el antojo, hemos preparado más recetas de durazno, tan deliciosas como estos bocadillos de durazno con prosciutto. Descúbrelas en Cocina Fácil y déjate conquistar con su sabor

Editora Digital Lic. en Lengua y Literaturas Hispánicas por la UNAM.
Te puede interesar

Sigue leyendo más contenido destacado y relacionado a esta receta. Podrás encontrar guarniciones, postres o variantes de esta receta que seguramente te gustarán.

El botiquín oculto que tus articulaciones necesitan está en tu alacena.
Desde el primerísimo lugar con los Tacos Gobernador, hasta los Camarones al mojo de ajo y el Aguachile.
Te compartimos la receta definitiva de esta infusión poderosa, natural y sin azúcar añadida para eliminar toxinas y deshinchar el cuerpo.
Aquellas colaciones que combinan fibra, proteína y grasas saludables no solo calman el apetito, sino que estabilizan tus niveles de azúcar en sangre y protegen tu salud cardiovascular.
El secreto está en saber elegir las que son ricas en fibras específicas que tus bacterias buenas aman.
El azúcar añadido es un enemigo silencioso. Cuando lo consumes en exceso, tu cuerpo entra en una montaña rusa de picos de insulina e inflamación crónica.