Dip de queso roquefort y arándanos

Dip de queso roquefort y arándanos

Ingredientes

  • 380 gram de queso crema
  • 100 gram de queso roquefort
  • ¼ de taza de crema ácida de taza de nueces picadas
  • ½ taza de arándanos deshidratados
  • 4 cebollines picados
  • ¼ de cda. de sal de ajo

Preparación

  1. En un recipiente mezcla el queso crema con la crema ácida y el queso roquefort hasta obtener una mezcla homogénea.
  2. Incorpora los arándanos y los cebollines. Sazona con sal de ajo en polvo.

En la cocina hay muchas combinaciones de sabores originales, y los dips no se quedan atrás. En esta ocasión te traemos un rico dip de queso roquefort y arándanos. ¡Lo querrás probar con todo!

Te interesa: Snacks saludables, baratos, rápidos y deliciosos

Lista de botanas con las que puedes acompañar tus dips:

  • Nachos
  • Mini Toasts
  • Galletas saladas
  • Papas fritas
  • Pretzels
  • Palitos de pan fritos
  • Palitos de verdura
  • Trozos de chicharrón de cerdo
  • Trozos de tortilla crujiente

¿Ya tienes antojo de más dips? Conoce 15 deliciosos dips para que acompañes tus botanas favoritas ¡y pásala en grande! E inspírate a prepararlos con este dip de alcachofa y parmesan

Rk

Editora Digital Lic. en Lengua y Literaturas Hispánicas por la UNAM.
Te puede interesar

Sigue leyendo más contenido destacado y relacionado a esta receta. Podrás encontrar guarniciones, postres o variantes de esta receta que seguramente te gustarán.

El apio actúa como un bálsamo natural para restaurar tu mucosa gástrica y calmar la acidez desde la primera toma.
Corre al súper más cercano y aprovecha que los martes y miércoles están las mejores ofertas en frutas y verduras, checa aquí los precios.
Este shot de 3 ingredientes puede ser el mejor aliado de tu digestión cada mañana, aprende a prepararlo correctamente.
Te contamos cuánta valeriana necesitas realmente para calmar la ansiedad y dormir mejor sin despertar con cansancio.
Te contamos cuáles son los tés imprescindibles para aliviar la inflamación de forma natural.
Llegar a tus 30 g de fibra diarios es más fácil (y mexicano) de lo que crees.