Entre las palomitas quemadas, el recalentado de pescado y las salpicaduras de salsa, es normal que el microondas acabe acumulando un cóctel de aromas bastante desagradable. Una solución natural, económica y que no solo elimina el hedor, sino que deje un aroma relajante, es el laurel y se usa de manera muy sencilla. Aquí te explicamos cómo transformar tu microondas con solo unas cuantas hojitas.
¿Por qué funciona el laurel?
A diferencia de otros remedios que solo enmascaran el olor, el laurel posee propiedades antisépticas y antifúngicas. Al calentarse en un medio húmedo, desprende aceites esenciales (como el cineol) que ayudan a neutralizar las moléculas de olor persistentes y refrescan el ambiente de forma inmediata.
Guía paso a paso: El método del vapor de laurel
Este método es el más efectivo porque utiliza el vapor para ablandar la suciedad pegada mientras desinfecta el aire.
Lo que necesitarás:
- 5 o 6 hojas de laurel (secas o frescas).
- Un bol apto para microondas con agua (aprox. 300 ml).
- Opcional: Unas gotas de limón para un extra de frescura.
Procedimiento:
- Haz una limpieza previa. Retira las migas o restos de comida visibles con un paño húmedo.
- Coloca las hojas de laurel en el bol con agua. Si las troceas un poco con las manos, liberarán sus aceites con mayor facilidad.
- Introduce el bol y calienta a máxima potencia durante 3 a 5 minutos. El objetivo es que el agua hierva y el microondas se llene de vapor.
- Una vez terminado el tiempo, no abras la puerta inmediatamente. Deja reposar el bol dentro durante 10 minutos. Esto permite que el vapor de laurel penetre en todos los rincones.
- Retira el bol con cuidado (estará muy caliente) y pasa un paño seco por las paredes interiores. La grasa saldrá casi sola y el mal olor habrá desaparecido.
Otros trucos rápidos con laurel
Si el olor no es muy fuerte o simplemente quieres mantener una fragancia constante, puedes probar estas variantes:
Coloca un par de hojas de laurel bajo el plato giratorio (si el diseño lo permite y no interfiere con el mecanismo) para que absorban olores de forma pasiva.
Si el olor es de comida quemada, añade una rodaja de limón al agua con laurel. El ácido cítrico potenciará la eliminación de la grasa.
Consejos para que el mal olor no vuelva
La mayoría de los malos olores se quedan atrapados en el techo del microondas y en el plato. Asegúrate de limpiar esas zonas específicamente una vez por semana.
- Tapa siempre tus platos: Evita las salpicaduras que luego se pudren y huelen mal.
- Ventilación: Tras usarlo, deja la puerta abierta un par de minutos para que la humedad no se quede atrapada.
- Limpieza flash: Si algo explota, límpialo en el momento; no esperes a que se seque y se “cocine” con el siguiente uso.
Con unas cuantas hojas, puedes hacer maravillas sin químicos y tu horno de microondas ya no será ese lugar apestoso de la cocina.