La noche más brillante de Hollywood no termina con la entrega de la última estatuilla. Mientras el mundo apaga sus televisores, las estrellas se dirigen al Ray Dolby Ballroom para el evento más exclusivo de la industria: el Baile del Gobernador. Aquí, el glamour se fusiona con la alta cocina en una celebración diseñada para deleitar a los paladares más exigentes del planeta.
El maestro de la gran noche
Desde hace 32 ediciones, el nombre de Wolfgang Puck es sinónimo del banquete de los Oscar. El legendario chef austríaco, poseedor de 3 estrellas Michelin, es el arquitecto detrás de una logística monumental que alimenta a más de 1,500 invitados. Su filosofía es clara: ofrecer una experiencia de lujo que mantenga la calidez del hogar.
Un menú sin fronteras para 2026
Para esta edición, Puck ha diseñado una propuesta que incluye 30 platillos (parte de un despliegue que puede llegar a 80 variedades de bocadillos) diseñados para cubrir todos los gustos y restricciones alimentarias. El menú es un viaje global:
- Los clásicos infaltables. El famoso chicken pot pie (guiso de pollo con trufas negras bajo una capa de hojaldre crujiente) y la icónica pizza de salmón ahumado con caviar.
- Innovación y lujo. Cortes de carne Miyazaki Wagyu, una estación de sushi con pescado fresco traído de Japón y opciones veganas como el risotto de hongos salvajes.
- Para todos. Opciones Gluten-Free y basadas en plantas que aseguran que nadie se quede con hambre tras las cinco horas de ceremonia.
Brindis con sello mexicano e internacional
La barra es un espectáculo aparte. Este año, la mixología está liderada por Charles Joly y Lorenzo Antinori, mentes brillantes detrás del Bar Leone en Hong Kong (nombrado el mejor bar del mundo en 2025).
Muchos de sus cocteles insignia tienen como protagonista al tequila mexicano Don Julio, elevando el espíritu de la fiesta con tragos como:
- Golden Cut Margarita: Una versión sofisticada con notas de agave reposado.
- The Sequel: Un innovador coctel con café que utiliza Don Julio 1942 para cerrar la noche con energía.
Un Oscar para todos (y de chocolate)
Si ganar el premio de la Academia es una hazaña para pocos, llevarse uno a casa en el Baile del Gobernador es una garantía. Este año se han preparado 6,000 estatuillas de chocolate, permitiendo que incluso quienes no ganaron en el escenario se lleven un trofeo dulce.
El toque de oro: cada pieza está elaborada con chocolate al 70% de cacao. Lo más espectacular es el acabado: un baño de polvo de oro de 24 quilates, mezclado con extracto de limón y triple seco, aplicado al momento para un brillo impecable.