La manzanilla no puede faltar en la alacena de muchas casas mexicanas. Preparada como infusión, aplicada en compresas o incluso usada en enjuagues, es reconocida como un remedio natural para distintos malestares. Esto dice la ciencia sobre sus efectos.
Un clásico de la herbolaria con respaldo científico
La manzanilla ha sido utilizada con fines medicinales desde tiempos antiguos. Muchos estudios científicos confirman que esta planta contiene aceites esenciales y antioxidantes que le otorgan sus propiedades antiinflamatorias, digestivas y calmantes.
Alivio digestivo
El té de manzanilla ayuda a remediar la indigestión, los cólicos y la inflamación estomacal. Sus compuestos relajan los músculos del intestino, lo que facilita la digestión.
Efecto relajante
Pro-tip Cocina Fácil: una taza de té manzanilla antes de dormir puede ser tu aliada contra el insomnio, gracias a que contiene flavonoides, que actúan sobre los receptores del sistema nervioso, generando un efecto tranquilizante natural.
Antiinflamatorio
Aplicada en compresas, la manzanilla puede reducir la inflamación en golpes leves, irritaciones de piel o conjuntivitis. También puede calmar dolores de cabeza y molestias musculares.
Propiedades antioxidantes
La manzanilla contiene antioxidantes que ayudan a proteger las células y retrasar el envejecimiento prematuro.
Cuidados de la piel
Gracias a su acción calmante, la manzanilla se usa en tónicos y mascarillas caseras para disminuir el acné y la irritación.